Como niños
Arialis tiene sólo tres años y hace ya algunos meses recibe quimioterapia. El tumor se aloja en su único riñón. El otro le fue extirpado, luego de que no cediera al tratamiento.
Todos parecen preocupados y tristes por su condición, buscando soluciones y explicaciones. Ella no sabe, no entiende, y vive feliz. Cada vez que la miro encuentro paz en su mirada, como si tratara de expresar a su manera que todo está bien, que no pasa nada.
Pienso que quizás Dios quiere darnos una lección con su vida; enseñarnos a confiar en Su providencia, a vivir como un niño que se sabe amado y protegido por su padre y que no ve peligro mientras esté a su lado. Tal vez si fuéramos un poco más como ella, pondríamos fin a nuestras constantes preocupaciones.
Dios me llama a estar alegre, a pesar de los dolores y a ser luz para otros, aun en medio de mi oscuridad más profunda, así como Arialis, que con su inmensa ternura me aclara la vida.
Acompáñame hoy a orar por ella...

Comentarios
Publicar un comentario